Rabia, de Sebastián Cordero (Colombia, España, 2010)
Director: Sebastian Cordero
Guión: Sebastián Cordero, basado en una novela de Sergio Bizzo
Fotografía: Enrique Chediak
Edición: David Gallart
Música: Lucio Godoy
Producción: Dynamo, Montfort Producciones, Telecinco Cinema, Tequila Gang
País: Colombia, España
Año: 2009
Duración: 95 minutos
Intérpretes: Martina García, Gustavo Sánchez Parra, Concha Velasco, Xabier Elorriaga e Iciar Bollain
Lo que comienza pareciéndose convertir en otro culebrón o melodrama sobre la inmigración, adquiere el pulso y la forma de esa delicadeza narrativa que se llama suspenso. Rabia es la brillante adaptación de la extraordinaria novela del poeta argentino Sergio Bizzio, producida y rodada en España por Guillermo del Toro, que nos cuenta la extraña forma que toma la vida Jose María, un obrero colombiano de construcción civil, al convertirse accidentalmente en un asesino. El universo de la película -un universo de experimentos sádicos cuyos sujetos experimentales son una mucama y un obrero colombianos, ricos patrones españoles, un problemático hijito de mamá (Alex Brendemuhl) dado a la bebida, y una hija divorciada (Iciar Bollaín) que regresa al hogar con sus tres hijos- sucede en una mansión que adquiere su propia vida cuando Jose María, alias María, toma la condición de un enamorado fantasma al que nada se le escapa dentro de la casa, vigilando la vida de su amada, la mucama de la casa, invisible ya que no puede poner en peligro su libertad, que se convierte a su vez su propia cárcel, trazando su propio mapa doméstico y social, con un realismo absolutamente visceral, sin estereotipos.
Siempre al filo de la fantasía – Rabia es una suerte de “El fantasma de la ópera” contemporáneo-, el director ecuatoriano ha sabido aprovechar muy bien su elenco de reparto y su equipo de trabajo en esta nada despreciable adaptación. Una de las mejores películas del festival.
Jorge Ayala
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