Festival de Lima 2010– Presentaciones especiales

BEDEVILLED DE DE JANG CHEOL-SOO (2010)

Director: Jang Cheol-so
Guión: Jang Cheol-so
Fotografía: Gi-Tae Kim
Edición: Mi-joo KIM
Música: Tae-Seong Kim
Producción: Park Kuy-Young
Duración: 115 minutos
Intérpretes:     Min-ho Hwang, Min Je,     Lee Ji-eun-i, Jeong-hak Park, Ji Sung-won, Seo Yeong-hee

Una mujer, con una sensibilidad menor para inyectar algo de empatía a su trabajo y definir como testigo circunstancias amenazantes para la vida de los demás, es despedida de su trabajo y se toma unas cortas vacaciones para visitar la isla de Moodo, donde alguna vez vivieron sus abuelos, reencontrándose con Bok-nam, una vieja amiga de su infancia a la que prometió en algún momento regresar y llevársela a Seúl, luego de 20 años. En este viaje descubrimos que Moodo es una pequeña comunidad de decenas de personas, en su mayoría mujeres de edad ya avanzada, que protegen la irresponsabilidad de la segunda generación de habitantes del pueblo: los hombres. Bok-nam está casada con uno de ellos y “sufre” toda clase de abusos, desde el maltrato físico, la violación de su cuñado, las repentinas infidelidades de su esposo con una prostituta, el acoso sexual que permanentemente sufre su pequeña hija por parte de este y, sobretodo, el apoyo de estos abusos por parte de todas las mujeres mayores de la comunidad. Bok-nam ve entonces en Hae-won su única esperanza de salir de la isla pero Hae-won reluce nuevamente esa escasa empatía que vemos al inicio del film y prefiere “castigar”nuevamente a Bok-nam, que tras ser descubierta intentando escapar, recibe esta vez el mayor castigo y pérdida que puediera merecer.
Lo que hasta ese momento ha sido una suerte de retrato costumbrista del pueblo, deviene en una suerte de fantasía gore desde que Bok-nam recibe un mensaje del sol y comienza una salvaje y sangrienta cacería en busca de su venganza. Sólo se posee lo que verdaderamente no se ha tenido, y esto es lo nos muestra Bok-nam, convertida en una serial killer que despedaza todo lo que se encuentra a su paso con una vehemencia arrolladora. Y sobretodo, con un realismo realmente mágico.

Jorge Ayala

FLORES DEL DESIERTO DE JOSÉ ALVAREZ (2009)


Director: José Alvarez
Fotografía: Pedro González-Rubio, Fernanda Romandia
Edición: José Luis Fernández Tolhurst
Música: Martin Delgado
Producción: Nicolás Celis, Hugh Fitzsimmons, Fernanda Romandia, Jaime Romandia
Duración: 107 minutos

Al director mexicano José Alvarez el encargo le quedó muy grande. Los wixárikas, una comunidad con una cultura muy original de los estados mexicanos de Jalisco, Nayarit y Durango, prometieron revelarle todos los secretos de cada uno de sus rituales, con el fin de dejar memoria y heredar cada detalle de su sabiduría, basada en una armoniosa concepción del mundo que incluye el respeto y veneración de cuatro unidades elementales: el mar, el peyote, el venado y el maiz, conjunción que designa los elementos sagrados de su cultura. Llama la atención que Alvarez se haya tomado la libertad de incluir en su documental, algunas anécdotas como algunas revelaciones que en su dialecto hacen los wixárikas de su trabajo, pero que no se haya permitido trabajar con mayor detalle cada uno de los elementos de veneración de esta cultura. Secuencias como la “caza del peyote” o la “caza del venado”, pudieron ser tratadas con mayor detalle y menos anécdota. Hubiese resultado sumamente interesante detenerse un poco más en cada una de estas experiencias para poder capturar la magia, el misterio y sobretodo la sabiduría de cada uno de estos rituales. El registro final queda a la memoria simplemente como un anecdotario.

Jorge Ayala

LASCARS DE EMMANUEL KLOTZ Y ALBERT PEREIRA-LAZARO (2009)

Director: Emmanuel Klotz, Albert Pereira-Lazaro
Guión: Alfonso Albacete,  David Menkes, Ángeles Gonzales-Sinde
Edición: Thibaud Caquot
Música: Lucien Papalou, Nicholas Varley
Producción: Emmanuel Franck, Philippe Gompel, Roch Lener
Duración: 96 minutos

Intérpretes: Vincent Cassel, Diane Kruger, Frédérique Bel

Desde las extremidades de la cultura callejera del hip hop y el graffiti, y las coprolálicas consecuencias de su estilo, acompañada de una perezosa y muy fácil traducción, Lascars es la adaptación cinematográfica de una serie de televisión de finales de los 90 y forma parte de la sección Semana de la Crítica del festival. Es una comedia que no ha sido escrita por comediantes,  apelando a la mimetización y la empatía con un contexto sin arriesgarlo. Irreflexiva. Es un humor fácil, como el que a veces vemos en la televisión.
A pesar de los buenos comentarios con que llega, Lascars, si ya estás sentado en la butaca, se convierte únicamente en la oportunidad de oir un buen puñado de canciones.

Jorge Ayala

El Escritor Fantasma, de Roman Polanski (Francia, Alemania, Reino Unido, 2010)

Director: Roman Polanski
Guión: Robert Harris y Roman Polanski (basado en la novela homónima de Robert Harris)
Fotografía: Pawel Edelman
Música: Alexandre Desplat
Producción: R. P. Productions
Productores: Robert Benmussa, Alain Sarde, Timothy Burrill
Duración: 128 minutos

Intérpretes: Ewan McGregor,Pierce Brosnan, Kim Cattrall, Olivia Williams, Timothy Hutton, Tom Wilkinson, Eli Wallach, James Belushi

Polanski en su salsa. Personaje cándido, tarugo cual cervatillo, cuya tremenda ingenuidad le hará dirigirse directamente a las entrañas de un bosque tenebroso, en el que se verá rodeado de lobos, zorras, hienas, serpientes, buitres y otros aterradores animales del espectro político internacional. Ewan McGregor interpreta de este tonto con sonrisa de niño zamarro (nunca mejor utilizado), el cual es convocado por una prestigiosa compañía editorial para terminar de escribir las memorias de un conocido personaje político que fueron dejadas inconclusas por un anterior colega, un escritor fantasma como él, encontrado sin vida en una playa desierta. Tentado por los verdes dólares y creyendo que aquella muerte fue un simple suicidio, aceptará sin meditar la suculenta oferta, sin imaginar que le escribirá la biografía al mismísimo Belcebú; pero claro, el Belcebú de estos tiempos no tiene cuernos ni cola ni trinche, ni vive en el ardor eterno. No, el Belcebú de hoy está enquistado en la política de alto vuelo; puede ser el presidente de una nación o el primer ministro de otra; puede estar acusado de utilizar los derechos humanos como una toalla sucia descartable, y al mismo tiempo vivir en una casa de playa de lujo fingiendo escribir las memorias de su vida. En el caso que nos toca, Belcebú, tiene la maquiavélica sonrisa del Primer Ministro Británico Tony Bl… perdón, Adam Lang (Pierce Brosnan, bocatto di cardinale), a quien el nuevo fantasma conocerá, entrevistará e investigara, sólo para descubrir que es una pieza más dentro de un engranaje infernal mucho más grande, con otros demonios a quienes les tiene que rendir cuentas. Ahora su pobre vida estará comprometida hasta el cuello, y Mr. Polanski, que ya hizo un pacto con el diablo alguna vez, sabe lo que significa firmar una carta de sentencia con el innombrable, y que todo es finalmente un dead end aunque corras, saltes, escapes o grites. El gran Roman sonríe en un rincón al ver la creciente paranoia de su personaje metido en semejante aprieto. “I told you man!” le grita el director desde su silla, aunque el otro se niegue a escuchar.

El Escritor Fantasma es una gran película. La mejor de Polanski en mucho tiempo, básicamente porque es tan retorcida como los vericuetos de su laberíntica trama,  la cual nos hace gozar como dementes al descubrir cada pista falsa, cada susto improbable, cada sonrisa macabra de unos personajes perfectamente construidos. Además, se toma el trabajo de resucitar esa antigualla llamada Thriller Político para hablar de un mundo corrupto y podrido hasta lo indecible, y para reinventarlo como género citándose a sí mismo, (las citas incluyen desde Chinatown hasta La Última Puerta, y ciertos motivos visuales como ese mar negrísimo que ya vimos antes en Luna de Hiel). Hay incluso unos guiños al Kubrick de Eyes Wide Shut, aunque en verdad creo Kubrick lo estaba citando a él. Polanski  hace unos arabescos con el suspenso que te dejan apabullado, con esas elongaciones en el tiempo narrativo, dignas de un amo del universo, que puede emocionarte y también aburrirte ya no con tensión temporal, sino con maneras y gestos de personajes. Esto sólo lo consiguen los perversos de oficio, y Polanski, es indiscutiblemente el más grande perverso en  la Historia del Cine. El director le ha dado con palo a Tony Blair y a los chicos de la Casa Blanca; no ha dejado títere con cabeza. Para él, todos son la encarnación del mal sobre la tierra. Le creemos, aunque Polanski no sea ningún ángel, pero si un artista con una visión muy oscura del ser humano, que sabe lo que significa el poder del mal, cuyos tentáculos nos gobiernan en totalidad, y rigen nuestras vidas en silencio. Roman Polanski no ha perdido ni un ápice de su talento, y con esta película su obra  ha  vuelto a crecer y adquirir inesperadamente un caracter de urgencia.

Enrique Vivar

Vikingo, de José Campusano (Argentina, 2010)

Director: José Campusano
Guión: José Campusano
Musica original: Claudio Miño
Fotografía y cámara: Leonardo Padín
Producción: Cinebruto

Intérpretes: Rubén Orlando Beltrán, Armando Galvalisi, Franco A. González, Alejandro Méndez, Gabriel Rogelio Méndez, Natalia Rodríguez Gómez.

Cine Bruto es el nombre de la productora de José Campusano, el director de Vikingo. El nombre no es ninguna provocación, tampoco una burla, es un hecho. Vikingo, la película, está contada con fallas ortográficas, errores de normativa, manchones de suciedad, pero al mismo tiempo con garra y sorprendentes visos de originalidad. Por momentos parece la tarea incompleta de un alumno retraído pero inteligente, aquel apartado de la masa, que se sienta atrás, todo pelucón y metalero hasta la medula, de quien no esperas nada debido a su silencio sepulcral, y que de pronto te sorprende con un trabajo original acerca de un mundo que conoce más que el resto, evitando la caricatura o la obviedad de la radiografía estadística, y proponiendo la fundación de una mitología personal.

Vikingo (Rubén Orlando Beltrán) es Vikingo, un motero argentino, una leyenda de la ruta, un rey sin patria coronado con gorro de vikingo, sinónimo de otra era, donde la noción de aventura todavía era posible. Vikingo no avanza solo, va en comitiva, en bandada, la cual sólo se detiene cuando encuentra un lugar idóneo para vivir por un tiempo prolongado, sin que esto signifique perder el espíritu gregario y el sentido de comunidad. Moteros en el cine han habido muchos, desde el interpretado por Marlon Brando en El Salvaje (1953), pasando por los hippies de Easy Rider (1969) y el Sam Elliott de Mask (1985), mi preferido, hasta los que aparecen en aquel capítulo de Los Simpson en el que raptan a Marge para que les lave los calzoncillos. Todos siempre han sido un poco feos, sucios y malos (menos Brando), y algo de ese estereotipo aparece al inicio de Vikingo, pero pronto la película lo desecha para plantear una aproximación más autentica a este tipo de comunidad. Los moteros de Campusano huelen a verdad, a grupo humano con un código de ética y honor que hay que respetar como ley marcial, porque cuando se rompe, la sangre corre. Es un mundo violento, pero sin esta ética es aun peor. Campusano filma esta comunidad con la reverencia del discípulo, mientras que nosotros observamos todo un poco sorprendidos de encontrar esta lógica  ética en el lugar menos esperado.

Vikingo es entrañable como personaje, siempre está ahí para darle su apoyo a un amigo en problemas (con consecuencias fatales), y para moler a golpes a un hijo respondón. La familia para él es lo más importante, la cual protege como un lobo salvaje. El hombre tiene sus debilidades: las motocicletas, la grasa de motor, las mujeres, la cerveza Quilmes y el rocanrol. Vikingo es humano demasiado humano, y la falta de prolijidad de la escritura de Campusano hace que lo sintamos más cercano todavía. La verdad que destila el personaje de Vikingo no está escrita en papel, está evidenciada en un cuerpo, en una casaca de cuero, en unos cabellos largos.

Vikingo es el axis de esta historia (el director lo conoció años atrás mientras preparaba un documental y a partir de ahí perfiló la película que lleva su nombre), y Campusano es el director con pinta de metalero que está valiéndose de este personaje para construir una mitología muy particular, que no requiere ningún postizo FX digital, sólo el rugir de una legión de motocicletas encaminadas hacia el horizonte.

Enrique Vivar

MENTIRAS Y GORDAS DE ALFONSO ALBACETE Y DAVID MENKES (2009)

Director: Alfonso Albacete y David Menkes
Guión: Alfonso Albacete,  David Menkes, Ángeles Gonzales-Sinde
Fotografía: Alfredo F. Mayo
Edición: Fernando Pardo
Música: Juan Carlos Molina, Juan Manuel Sueiro
Dirección artística: Federico G. Cambero
Producción: Gerardo Herrero
Duración: 107 minutos

Intérpretes: Mario Casas,  Ana de Armas,  Yon González,  Hugo Silva,  Ana María Polvorosa,  Alejo Sauras,  Marieta Orozco,  Asier Etxeandia,  Miriam Giovanelli,  Esmeralda Moya,  Marilyn Torres,  Elena de Frutos,  Maxi Iglesias,  Duna Jové,  Xacobe Sanz,  Clara Pradas.

Ni grandes directores ni un gran descubrimiento. Esta es una presentación especial que descubre lo que pocos, poquísimos, pueden hacer muy bien: algo de sabiduría para penetrar en una generación. Mentiras y gordas, dirigidas por Alfonso Albacete y David Menkes, fue número 1 de taquilla en España, usando argumentos demasiado vulgares para definir a sus adolescentes y atraer al público. Mentiras y gordas tiene mucho sexo, muchas drogas, muchas mujeres desnudas y mucha fiesta. Es un retrato demasiado estúpido acerca de un grupo de jóvenes canibalizados hasta el ardor. Resulta complicado imaginar esta película dentro del marco de presentaciones especiales de un festival. No tenemos demasiado tiempo y resulta caro perderlo en películas como esta. Hay que investigar un poco más y definir criterios en la inclusión de películas en secciones tan importantes.

Jorge Ayala

FRANCIA, de Israel Adrián Caetano (Argentina, 2009)

Director: Israel Adrián Caetano
Guión: Israel Adrián Caetano
Música: Iván Wyszogrod
Dirección de arte: Pablo Tanno, Ángel Suparregui
Edición: H. O. Ester
Fotografía: Julián Apezteguía
Producción: La Expresión del Deseo
País: Argentina
Año: 2009
Duración: 78 minutos

Intérpretes: Natalia Oreiro, Lautaro Delgado, Monica Ayos, Mex Urtizberea, Francisca Mauas, Susana Pampón, Daniel Valenzuela, Rogelio Gracia, Lola Berthet, Augustita Lecuona, Milagros Caetano.

Desde sus primeras películas, Pizza, Birra, Faso (1998), Un Oso Rojo (2002) y la extraordinaria Bolivia (2001), Caetano se ha caracterizado por mostrarnos a personajes que pertenecen al lado B de la sociedad: los desclasados, los que no tendrán nunca una verdadera oportunidad, los que pierden incluso antes de intentarlo. En Francia, su última película, Caetano nos cuenta una historia con un estilo muy distinto a sus anteriores películas. Aquí ya no está aquella cámara visceral de antes, pero sí la misma preocupación social. Una vez más, estamos ante aquellos que ya han fracasado de antemano, personajes que nunca viajarán para escapar porque no pueden, porque tal vez ni siquiera saben cómo: ellos nunca llegarán a Francia. Este país se convierte, entonces, en la metáfora de lo que nunca conocerán algunos, porque la sociedad los ha relegado a sus casas viejas, a sus deudas, a sus trabajos precarios, a sus intentos frustrados de sobrevivir con dignidad. En Francia, hay una niña que vive con sus padres separados pero que están en la misma casa debido a los problemas económicos, y la niña les hace fotos con un celular, fotos que se convierten en su confusa memoria familiar. Caetano también nos regala un poema escrito en las imágenes, donde nos explica lo que es Francia: esa tierra de la ilusión que no está permitida para todos.

Rossana Díaz Costa

DE ESPALDAS AL MAR, de Guillermo Escalona (España, 2009)

Director: Guillermo Escalona
Guión: Guillermo Escalona, Silvia Ibáñez, Constanza Fernández
Director de fotografía: José Luis Salomón
Dirección de arte: Joan Cuevas Pareras
Montaje: Sagrario Perpiñán
Año: 2009
Duración: 82 minutos

Interpretes: Alejandra Moffat, Cristina Perales, Rosanna Espinós, Ximo Solano, Pilar Almería, Romano Kottow, Manuel Melero

Es un fin de semana durante un verano demasiado caluroso en Valencia, que se ha convertido en casi una ciudad fantasma, donde solo han quedado aquellos que no han querido ir a la playa. Algunas de estas personas que le han dado la espalda al mar son mujeres: una de ellas, una adolescente que decide tener un aborto; la segunda, una mujer joven, que además es madre y ha perdido el amor por el padre de su hijo. Hay también una tercera, un ama de casa ya madura que no tiene hijos pero sí una mascota, que pronto desaparecerá sin dejar rastro. Las tres se sienten solas en este verano insoportable. Las dos primeras se conocen de manera casual y empieza el cariño y la amistad. Luego, la protección y el amor. Escalona nos ofrece una historia sencilla de amor entre dos mujeres, a partir de la soledad y el desencuentro con los hombres. La película tiene el ritmo del calor de verano, donde los cuerpos reposan y se mueven lentamente, donde las palabras sobran y las miradas lo dicen todo. Y algo cambia entre estos dos personajes: descubren que entre mujeres la vida tal vez es mejor. Es entonces que se da un eclipse total de sol, que, según las leyendas ancestrales, cambiaba el rumbo del mundo y de las vidas.

Rossana Díaz Costa