Festival de Lima 2009 – Presentaciones especiales

EL NIDO VACÍO, un film de Daniel Burman

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La solidez de Daniel Burman para diseñar -con la elegancia de una buena melodía- un universo que descubre la peor de las pesadillas en  la vida adulta para el hombre-sentir a tu mujer, como un buen neurótico, cada vez más lejos, algo más extraño que la partida de los hijos- descubre una vieja fascinación: la de los personajes y los diálogos. Ambos dispositivos exponen los conceptos del director y su relación con la zona intíma  Todo está finamente resuelto en el Nido Vacío, es un placer observar y escuchar cada conversación, sobretodo en dos gran momentos –muy judíos-: la cena -un gran homenaje a Woody Allen- en los minutos iniciales y la secuencia donde la pareja –Cecilia Roth y Oscar Martínez- asiste a una sesión de psicoterapia.

El nido vacío es un placer que no hay que perderse.

Jorge Ayala Salinas

GRACE IS GONE, un film de James C. Strouse

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Mientras Stanley Phillips –un desconocido John Cusack- y los miembros de su equipo de ventas ensayan uno de esos perturbadores ejercicios de automotivación que nos recuerdan la voluptuosidad del “espíritu americano”, su mujer, Grace, combate como sargento en Irak. Stanley se ha quedado a cargo de sus dos hijas y lleva con ellas una relación absurda. Pero de pronto una bomba estalla, Stanley recibe la más amarga de las noticias y decide escapar, cumplir el sueño de sus hijas y viajar en su vehículo en una necesidad de peregrinación a través del desplazamiento y la velocidad que convierte al vehículo y el destino de los Phillips en  puro azar. La locura del recorrido es en Stanley Phillips –Stanley necesita del trayecto como el boxeador de los golpes como “golpes de sentido”- la misma locura de su país: vivir la invención, producir imágenes y sentidos, convirtiendo el viaje en la verdadera y única escritura del film que dirige James C. Strouse – sensibilidad Sundance, banda sonora creada por Clint Eastwood- y, aunque discreta, confirma que las niñas son la especie más maravillosa que se haya creado, obsequiándonos una pequeña joya: Shélan O’Keefe.

Jorge Ayala Salinas